Que turista del mundo no ha oído hablar de Cartagena de Indias? Y cuantos miles no la han visitado y la visitaran en los próximos días, meses y anos. Y claro….sus playas con su tibio mar y su brisa acariciante son algo inolvidable para cualquiera que desee unas tranquilas e inolvidables vacaciones. Quien podría resistirse a pasear en un coche tirado por caballos, al lado de su pareja, mientras recorre el rinconcito amurallado y se conocen monumentos históricos, henchidos de Historia, casi increíble de haber sucedido. Como cuando visitas el Palacio de la Inquisición….o las mismas murallas para saber como fueron construidas o el Castillo de San Felipe o la Torre del Reloj. Como sustraerte al encanto de sus bellas y esbeltas mujeres, cuya suave piel y su morena tersura, embruja a cualquier humano.
Esa es la Cartagena de las bellas canciones….de “noches de Cartagena….que fascinan…con el suave rumor…que tiene el mar”, quien osaría negar ese embrujo …?
Aquí no pretendemos mostrarte lo contrario..pero vamos a mostrarte algo que tambien existe, al lado de esa realidad. Queremos sensibilizarte para que tiendas tu mano a los ninos que tambien viven en esa Cartagena de Indias, que tu conoces o que visitaras …. Ninos, cuyas necesidades insatisfechas los enfrentan a un futuro incierto y poco claro. Ninos, cuyo unico abrigo es la desnuda noche y cuya orfandad les oprime el corazon. Ninos y ninas que nos mueven a ayudarlos a construir un futuro promisorio.